IPA envejecida en barrica que combina intensidad aromática y carácter exótico. En nariz destacan las notas tropicales de mango maduro, acompañadas de matices sutiles aportados por la madera.
En boca es fresca y equilibrada, con un amargor medio (35 IBU) que sostiene el perfil frutal sin dominarlo. El mango aporta jugosidad y un punto dulce natural, mientras que el chili Carolina Reaper aparece al final con un picante progresivo, limpio y bien integrado, que aporta personalidad sin eclipsar el conjunto.
Color dorado claro (8 EBC), cuerpo medio y final ligeramente cálido y especiado.