Armoniosa y sorprendente, envejecida en barrica para elevar cada matiz. Suave en color y vibrante en carácter, combina maltas Pale, Avena y Cristal con un trío de lúpulos—Columbus, Citra y HBC 630—que aportan un estallido de melón, frutas tropicales y un punto cítrico muy refrescante.
El paso por barrica añade una capa extra de complejidad: toques vainillosos, madera suave y una redondez única. Con un amargor moderado, es una cerveza que entra fácil pero deja huella.
Una IPA melosa, elegante y con actitud rockera. Una cerveza para subir el volumen y disfrutar sin prisa.